Envía newsletters gratis a miles de contactos con automatizaciones, estadísticas y herramientas profesionales. El mejor plan de email marketing gratis: Envía hasta 80.000 emails al mes con Mailrelay es una propuesta especialmente interesante para autónomos, blogs, tiendas online y pequeñas empresas que quieren trabajar su lista de correo sin asumir desde el principio una cuota mensual.
El dato llama la atención: la cuenta gratuita permite gestionar hasta 20.000 contactos y realizar hasta 80.000 envíos mensuales. Es un margen suficiente para desarrollar una estrategia de email marketing real, no simplemente para probar durante unos días cómo funciona una plataforma.
Qué ofrece el plan gratuito de Mailrelay
La principal diferencia está en el volumen disponible.
Con Mailrelay puedes mantener una base de hasta 20.000 contactos y enviar hasta 80.000 correos electrónicos cada mes sin pagar una suscripción.
¿Qué significa esto en la práctica?
Una empresa con 10.000 suscriptores podría enviar, por ejemplo, varias campañas mensuales sin superar el límite. Un pequeño negocio con 2.000 contactos tendría todavía mucho más margen para newsletters, comunicaciones comerciales o automatizaciones.
Además, no existe un límite diario que obligue a repartir artificialmente los correos entre distintos días.
Esto resulta especialmente útil cuando necesitas comunicar una promoción, publicar una newsletter semanal o enviar una campaña completa en una fecha determinada.
No es solamente una prueba temporal
Uno de los aspectos que conviene comprobar siempre al comparar herramientas gratuitas es qué significa realmente la palabra “gratis”.
Algunos servicios utilizan planes sin coste como una puerta de entrada limitada: permiten probar el editor o realizar unos pocos envíos, pero resulta necesario contratar rápidamente una modalidad de pago cuando la lista comienza a crecer.
La cuenta gratuita de Mailrelay está planteada de otra manera.
No se trata simplemente de disponer de acceso durante unas semanas para comprobar cómo funciona el programa. Mientras el proyecto se mantenga dentro de las condiciones y límites establecidos, puede seguir utilizando el plan gratuito.
Esto puede resultar especialmente interesante para proyectos que todavía no generan suficientes ingresos como para justificar otra cuota mensual.
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Hasta 20.000 contactos sin pagar
Los 80.000 envíos llaman mucho la atención, pero el límite de contactos es posiblemente igual de importante.
Una herramienta puede ofrecer miles de correos mensuales y, al mismo tiempo, restringir tanto el número de suscriptores que resulte poco práctica.
Mailrelay permite almacenar hasta 20.000 contactos en la modalidad gratuita.
Para ponerlo en perspectiva, una lista de ese tamaño ya puede ser considerable para un blog especializado, una pequeña tienda online, una asociación, un medio local o una pyme.
Naturalmente, tener 20.000 direcciones almacenadas no significa que exista que esperar a alcanzar esa cifra para empezar.
Una lista pequeña pero formada por personas realmente interesadas puede aportar mucho más que miles de direcciones recopiladas sin criterio.
Qué significan realmente 80.000 emails al mes
El límite se refiere al número total de correos enviados.
Si tienes 1.000 contactos y envías una newsletter a todos ellos, habrás utilizado aproximadamente 1.000 envíos.
Si repites esa operación cuatro veces durante el mes, serían aproximadamente 4.000.
Con una lista de 20.000 contactos, cuatro campañas completas alcanzarían los 80.000 envíos mensuales.
Esta forma de calcularlo permite adaptar el uso a cada proyecto.
Quizá necesites una newsletter semanal para todos tus suscriptores. O prefieras realizar campañas diferentes para pequeños grupos segmentados según sus intereses.
La segunda estrategia puede resultar incluso más eficaz porque no todos los contactos necesitan recibir todos los mensajes.
Automatizaciones incluidas
El email marketing actual va bastante más allá de enviar una newsletter manual cada viernes.
Las automatizaciones permiten preparar acciones que se ejecutan cuando ocurre algo determinado.
Una de las más habituales es la secuencia de bienvenida.
Cuando una persona se registra puede recibir automáticamente un primer correo. Unos días después, otro mensaje con información adicional y posteriormente una nueva comunicación.
También pueden prepararse secuencias de seguimiento, campañas de goteo y diferentes recorridos según el comportamiento o características de los contactos.
Lo interesante es que Mailrelay permite trabajar con estas funciones desde su modalidad gratuita.
Para un negocio pequeño, esto evita tener que realizar manualmente tareas repetitivas cada vez que llega un nuevo suscriptor.
Segmentación para no enviar lo mismo a todos
Uno de los errores más habituales al empezar consiste en considerar la base de datos como un único grupo.
Imagina una tienda que vende material para diferentes deportes.
Un cliente interesado únicamente en ciclismo probablemente no quiera recibir continuamente promociones sobre natación.
La segmentación permite organizar los contactos utilizando diferentes criterios y adaptar posteriormente los envíos.
Lo mismo puede hacerse en un blog.
Una persona puede haberse suscrito porque le interesan las noticias de tecnología, mientras otra prefiere recibir contenido relacionado con empresas o marketing.
Cuanto más relevante sea el contenido que recibe cada suscriptor, menos motivos tendrá para ignorar los mensajes o darse de baja.
Estadísticas para saber qué funciona
Enviar un email sin comprobar sus resultados significa perder buena parte de la utilidad de una herramienta profesional.
Mailrelay proporciona estadísticas de las campañas que permiten estudiar cómo responden los destinatarios.
Entre los datos útiles están las aperturas y los clics, además de información que ayuda a analizar el rendimiento de los envíos.
Estas métricas deben interpretarse con cierto contexto. Una tasa de apertura aislada no explica por sí sola si una campaña ha sido buena.
Puede resultar más interesante observar tendencias.
¿Hay asuntos que generan más interés? ¿Los usuarios hacen clic en determinados tipos de contenido? ¿Una campaña concreta ha funcionado peor de lo habitual?
La información acumulada permite tomar decisiones basándose en el comportamiento real de la audiencia y no únicamente en intuiciones.
Tests A/B para comparar campañas
También es posible realizar pruebas A/B.
La idea es sencilla: probar dos versiones y comprobar cuál obtiene mejores resultados.
Por ejemplo, puedes escribir dos asuntos diferentes:
“Las novedades de esta semana”
frente a:
“5 novedades que quizá te hayas perdido”
Una parte de los contactos recibe una opción y otra parte recibe la segunda. Los resultados permiten comprobar qué alternativa genera una mejor respuesta.
Los tests pueden ser útiles para aprender progresivamente qué funciona con tu propia audiencia.
Esto importa porque no existe una fórmula universal para escribir el asunto perfecto. Lo que funciona en una tienda de ropa puede no funcionar en una asesoría, un periódico digital o una empresa de software.
Sin publicidad de Mailrelay en tus newsletters
Otro detalle importante es la imagen que recibe el destinatario.
Mailrelay no añade su publicidad o logotipo a las newsletters simplemente porque el remitente esté utilizando una cuenta gratuita.
El correo puede mantener así la identidad del negocio o proyecto que realiza el envío.
Puede parecer un detalle secundario, pero no lo es.
Si utilizas el email como canal profesional, interesa que la atención del lector se concentre en tu mensaje, tu contenido y tu marca, no en promocionar gratuitamente la herramienta que utilizas para enviarlo.
Editor para crear newsletters
No hace falta escribir manualmente el código HTML de cada correo.
Mailrelay dispone de un editor visual de arrastrar y soltar que permite construir newsletters combinando diferentes bloques.
Puedes añadir textos, botones y otros elementos y reorganizarlos visualmente hasta obtener la estructura deseada.
Esto reduce bastante la barrera de entrada para quien nunca ha creado campañas de correo.
Lo verdaderamente importante seguirá siendo el contenido.
Una newsletter visualmente espectacular pero que no aporta nada interesante al destinatario difícilmente tendrá buenos resultados a largo plazo.
Un diseño limpio y fácil de leer suele ser suficiente cuando el mensaje está bien planteado.
También sirve para desarrolladores
Mailrelay no está limitado al envío manual desde su panel.
La plataforma ofrece opciones como SMTP y API, lo que permite integrarla con otros sistemas y utilizarla para determinadas comunicaciones generadas desde aplicaciones.
Esto amplía considerablemente sus posibilidades.
Un proyecto puede empezar utilizando exclusivamente newsletters y, con el tiempo, necesitar conectar el servicio de email con su propia web, tienda o aplicación.
Poder hacerlo sin tener que migrar inmediatamente a otra plataforma facilita que la infraestructura crezca junto al proyecto.
El soporte tiene especial importancia
Las herramientas de email parecen sencillas hasta que aparece un problema.
Una campaña puede no comportarse como esperabas, quizá necesites importar correctamente una base de datos o tengas dudas sobre una automatización.
Mailrelay incluye soporte técnico también para las cuentas gratuitas.
Para usuarios sin experiencia, disponer de ayuda humana puede ser tan importante como tener acceso a muchas funciones.
Especialmente al principio, cuando términos como SPF, DKIM, segmentación o tasa de entrega pueden resultar desconocidos.
Tener 80.000 envíos no significa utilizarlos todos
Un límite amplio no debería convertirse en una invitación a enviar correos innecesarios.
Si puedes realizar 80.000 envíos mensuales, eso no significa que debas agotarlos.
La frecuencia debería depender del interés real de los mensajes y de las expectativas de los suscriptores.
Enviar por enviar puede conseguir exactamente el efecto contrario al deseado: menos aperturas, más bajas y contactos que empiezan a considerar irrelevantes tus comunicaciones.
Una lista de correo funciona mejor cuando el destinatario reconoce al remitente y tiene algún motivo para abrir el mensaje.
Por eso la calidad continúa siendo más importante que el volumen.
La base de datos debe ser legítima
Disponer de una plataforma capaz de realizar grandes envíos tampoco convierte en buena idea comprar bases de datos o recopilar direcciones de Internet para mandar publicidad indiscriminadamente.
El email marketing debe trabajar con contactos obtenidos de forma adecuada y respetando la normativa aplicable, además de ofrecer mecanismos para que las personas puedan dejar de recibir comunicaciones cuando corresponda.
Esto no es únicamente una cuestión legal.
También afecta directamente al rendimiento.
Una persona que voluntariamente se ha registrado porque quiere recibir tu contenido tiene muchas más posibilidades de abrir un correo que alguien que nunca ha oído hablar de tu empresa.
Construir la lista puede llevar tiempo, pero una base de datos propia es precisamente uno de los activos más interesantes del email marketing.
Para quién merece la pena Mailrelay
El plan gratuito puede encajar especialmente bien con autónomos, pymes, bloggers, tiendas online, asociaciones y proyectos digitales que necesitan enviar newsletters sin añadir otro gasto fijo.
También resulta útil para negocios que ya tienen una lista considerable y quieren comprobar cómo funciona otra plataforma antes de contratar un servicio.
Una empresa con necesidades mucho mayores terminará probablemente utilizando soluciones de pago, pero disponer de hasta 20.000 contactos y 80.000 envíos gratuitos proporciona bastante recorrido antes de llegar a ese punto.
Además, contar desde el principio con segmentación, automatizaciones, estadísticas y pruebas A/B permite utilizar técnicas que normalmente asociamos con estrategias de email marketing más avanzadas.
Cómo aprovechar mejor el plan gratuito
La cantidad de envíos es solo una parte de la ecuación.
Para obtener mejores resultados conviene mantener una lista limpia, eliminar direcciones que generan problemas, segmentar los contactos y prestar atención al tipo de contenido que despierta interés.
También merece la pena dedicar tiempo al asunto de cada correo. Es lo primero que ve el destinatario y puede determinar si el mensaje llega a abrirse.
Después hay que cumplir lo prometido.
Si alguien se suscribe esperando recibir una selección mensual de contenidos y empieza a recibir promociones todos los días, probablemente terminará abandonando la lista.
El objetivo no debería ser enviar tantos emails como permita la cuenta, sino conseguir que cada envío tenga una razón para existir.
Ahí es donde un plan gratuito tan amplio como el de Mailrelay cobra realmente sentido: ofrece margen suficiente para construir una estrategia seria, probar diferentes formatos y automatizar comunicaciones sin que el coste de la herramienta sea el obstáculo inicial.
